José Llanos es de esas personas que viven en la memoria de los paisanos. Apenas uno llega a Galapa, su tierra natal, y pregunta dónde queda su casa, la gente responde con orgullo y alegría: «¡Ah!, sí, el de las máscaras». Todos en este municipio del Caribe colombiano, ubicado exactamente en el departamento del Atlántico, a solo unos cuantos minutos de la ciudad de Barranquilla, lo conocen y admiran...
«No es porque te veas criatura / Pero tienes que saber / Que hay dos cosas seguras / Que es la muerte y la vejez. /Por la plata no te alegres / Que tienes que comprender / Que nunca la plata puede / Con la muerte y la vejez».
Estas autopistas, de trazado llano y perfectas condiciones técnicas, atraviesan o bordean los diferentes departamentos, ciudades principales y secundarias, poblados y villas del Uruguay. A ambos lados de las rutas hay grandes extensiones de tierra cultivada y sin cultivar: la pampa, la «nada»… Una nada verde de diversas tonalidades, ondulada, silenciosa, sobria, de espíritu ascético y mesurado.
Por las calles, esquinas, campos, cuerpos de agua dulce y salada, patios y playas del Caribe colombiano me encontré a los niños entregados a la diversión; fue inevitable prestar atención a sus travesuras. Todavía abrazan los juegos tradicionales: la cometa, el trompo, el escondite, la rayuela, la bicicleta, el fútbol.