El apagón es síntoma de una crisis mayor, crónica, multidimensional que afecta cada faceta de la vida cotidiana en Cuba y que se manifiesta, aún más amargamente, como inflación y escasez de productos básicos, como improductividad y depauperación de servicios sociales (incluidos los sanitarios), como desigualdad y aumento de la violencia, como desconfianza en el futuro y fuga migratoria.
El gobierno proyecta un crecimiento del PIB de apenas uno por ciento, mientras la CEPAL vaticina que el próximo será otro año de contracción para la economía de la isla.
Las autoridades señalan tres causas fundamentales para la grave situación del abasto de agua en Cuba: problemas con los equipos de bombeo, déficit de energía eléctrica y roturas en las conductoras.
Nunca se ha reconocido un final oficial del Período Especial en Tiempos de Paz. Creo que ha sido, precisamente, porque nunca hemos salido de él. De hecho, aunque con diferentes epítetos eufemísticos, hemos seguido deslizándonos por la pendiente de la pobreza.
El Periodo Especial fue bastante preciso en cuanto a fechas, excepto por su final, que ningún consenso logra ubicar en el tiempo. Algunos, medio en serio medio en broma, dicen que nunca llegó. En cambio, a la situación actual es difícil encontrarle un inicio exacto, y hasta un nombre definitivo, pues en los últimos cinco años ha pasado de ser una «situación coyuntural» a un «ordenamiento económico» y, después, «reordenamiento económico» y, más tarde, «economía de guerra».
Crisis. Es una palabra recurrente cuando se habla de los últimos años en Cuba: crisis energética, de abastecimiento, del sistema sanitario, migratoria… Y es lo que transparentan estas fotografías callejeras.
El apagón es síntoma de una crisis mayor, crónica, multidimensional que afecta cada faceta de la vida cotidiana en Cuba y que se manifiesta, aún más amargamente, como inflación y escasez de productos básicos, como improductividad y depauperación de servicios sociales (incluidos los sanitarios), como desigualdad y aumento de la violencia, como desconfianza en el futuro y fuga migratoria.