Leo las 835 páginas que tengo a mano de Gerardo Fernández Fe como él recomienda, con ímpetu de monja compulsiva. Dos novelas —una precursora, la otra...
En el libro de Carlos D. Lechuga el totalitarismo, la adoración al Gran Líder, las lealtades políticas, los oportunismos y los desencantos, se cuelan en un hogar cuyas dinámicas a veces parecen girar más en torno a la Revolución cubana que a las individualidades de sus miembros.
Por supuesto, Memorias del subdesarrollo es una serie inspirada en la novela y la película homónimas, nos dice el statement artísitco.
El fotógrafo, Barbarito Walker, es a la vez...
¿Qué libros vale la pena guardar en un equipaje hecho para la escapatoria y la guerrilla? ¿Cómo se seleccionan los libros que vas a sacar de Cuba? ¿En qué piensa uno en ese instante?
«En ‘Narcisos hay cubanos’, dos personajes son de la Isla Metafórica, pero ellos viven fuera de todo aquello; su realidad, aunque marcada por la hecatombe que ya conocemos, es otra. De cualquier manera, el tema Cuba es difícil desecharlo si naciste allí. Tengo escrita una novela sobre la isla que no ha visto la luz; me propuse que no fuera la primera, ni será la segunda… quizá la tercera si alguna editorial la quiere. Nadie la ha leído aún».
«Creo que lo dijo el gran fotógrafo inglés Don McCullin: “El Tercer Mundo no necesita más fotógrafos”. De ser así, me replanteo esa frase: yo ya tengo mi Tercer Mundo, y es Cuba. Ese es el mundo que más me interesa mostrar, contribuir a que finalmente, y entre todos, mostremos su verdad».