Prosigue esta relación no exhaustiva en que se presenta una veintena de opositores o activistas por la libertad de Cuba que partieron definitivamente durante el año pasado, buena parte de ellos (ex)presos políticos del régimen de La Habana.
Otro año pasó sin ver la libertad de Cuba. Es terrible porque muchos presos políticos siguen en prisión, porque el hambre y las enfermedades gravitan sobre el día a día de los cubanos, porque fue otro año de despedidas frenéticas que profundizan la soledad general.
Sus nombres son Luis Barrios Díaz, Yosandri Mulet Almarales, Gerardo Díaz Alonso y Manuel de Jesús Guillén Esplugas, y todos murieron mientras cumplían penas de privación de libertad.
¿Bajo qué condiciones legales han sido excarceladas estas personas? ¿Qué implican dichas condiciones? Esta y otras preguntas fueron respondidas por el jurista cubano Raudiel Peña Barrios
El castrismo descubrió la «diplomacia de los cuerpos» cuando entendió que los presos podían funcionar como marcadores de valor para realizar transacciones. En otras palabras, contaba con una especie de moneda para negociar en momentos difíciles, solo que el valor del cambio no estaba asignado aquí a «objetos», sino a «sujetos».