Solo en el mes de agosto en la isla fueron registradas 691 protestas y denuncias públicas, que representan un incremento del 38.64 por ciento con respecto a las 424 documentadas en agosto de 2023, según el último informe del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC).
La semana pasada fue noticia el suicidio del preso político Yosandri Mulet Almarales, de 37 años, condenado a diez años de privación de libertad por tomar parte en las protestas ciudadanas de julio de 2021 en el barrio de La Güinera, en La Habana.
Cuando los activistas cubanos Marthadela Tamayo y Osvaldo Navarro hablan, usan palabras como «ciudadanía», «articulación», «comunidad», «barrio» o «sociedad civil». Cualquiera diría que son términos válidos solo para las sociedades en democracia, y no para un país cerrado, donde parece que todo el mundo se marchó.