De «la nostalgia de lo no vivido» —cierta visión tan espectral como desencantada de los volúmenes racionalistas de una Habana cuasi conjetural— a la rumba cubana de Central Park: otro año de fotografías en El Estornudo.


Más de 40 galerías en 2024: fotorreportajes, crónicas visuales, ensayos fotográficos, series de artistas… Y, por supuesto, hemos mirado bastante más allá del perfil estricto de la isla.



Nueva York o Miami en los ojos y en el espíritu diaspóricos de varios autores cubanos…
El Caribe colombiano que palpita incesante en las «historias de luz» de Linda Esperanza Aragón…


En Xocolatl, una joven cubana interroga sobre «la pureza y la fortaleza» de los orígenes a las ruinas mayas de Uxmal y a los frutos de la tierra en el mercado «típico» de San Lucas de Gálvez, en la ciudad de Mérida.
Asistimos también al colorido estupor que provoca cierta modalidad de Santiago de Chile cuando vienes escapando de «la Matrix» cubana…

¿Y qué hace el fotógrafo viajero, o migrante, si no ir a la caza del genius loci —el «genio del lugar» de los latinos— allá donde va?
Justo como Ingeborg Portales al caminar por la avenida infinita de Bergenline, en New Jersey… O al internarse en los amplios silencios de la Norteamérica profunda…


Huella, vestigio, indicio, evidencia, prueba, reliquia, reminiscencia, evocación, presencia, ausencia… como en esta serie de Ramón Williams.
O la fiera poesía de Evelyn Sosa; la tersa metafísica de reflexionar la rosa desde un galpón situado en los fondos proletarios de cualquier urbe global.
La Cuba interior…





El círculo de la religiosidad y el círculo de la naturaleza: un diálogo en sordina acerca del desastre…


Y la gran oscuridad (de la actual crisis cubana)…


La gente…




Memoria, política, identidad, símbolo, espíritu, arte…




Y otra vez la ciudad… Es decir, La Habana.




(Todas las fotografías fueron autorizadas por sus autores).