«Las malas fotos» son estas que hice con el único propósito de verlas brillar en la pantalla del teléfono o la computadora. Las tomé en la ciudad donde nací y donde aún vive mi madre.
Son imágenes del diario sobrevivir económico y emocional en La Habana. Fueron tomadas durante un viaje de diez días que hice para estar con ella por segunda vez en el año [2024].




Mi madre es una mujer de más de 80 años que se aferra a su arte y a su espiritualidad para resistir la realidad impuesta por un gobierno que ya ni siquiera puede ocuparse de sus envejecientes.
Cada una de estas fotos lleva un marco realizado en el móvil con una app de edición para Instagram.





Son imágenes post-fotográficas que reorganizan el caos vivido durante aquellos días.
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Jacqueline Herranz Brooks se presenta a sí misma: «Como artista, educadora y escritora interdisciplinaria, mi práctica está arraigada en la exploración de la identidad, la memoria y la experiencia colectiva. Mi trabajo navega los límites fluidos entre narrativas personales y públicas, empleando medios como la fotografía documental, los paisajes sonoros, las instalaciones multimedia y las intervenciones participativas. Me impulsa el potencial transformador del arte para provocar el diálogo y fomentar conexiones, especialmente dentro de comunidades marginadas».





(Texto y fotografías de JHB).
Soy cubana y me han transmitido nostalgia estas fotos, más bien «malas fotos» como les llama su autora Jacqueline. También la forma en que narra de que van estas fotos. Algunos lugares se parecen a Santa Fé -Playa- donde yo vivía. La foto que me transmitió mucho dolor fue la de los dos fajos de billetes, porque a eso han llevado a nuestro pueblo a vivir con una cartera abarrotada de dinero que para muy poco les sirve, que es lo que viven los países subdesarrollados. Excelente trabajo .
¡¡Y resultó que las malas fotos eran buenísimas!!
Fotos llenos de cariño y emoción. Gracias Jacqueline